Pides un impulsor de repuesto con el mismo diámetro exterior y material que el anterior. Encaja en el eje. No roza con la carcasa. Pero la bomba nunca vuelve a la curva. El caudal disminuye. La potencia aumenta. El sello falla antes de tiempo. El verdadero problema no era el diámetro, sino la geometría de los álabes, el diseño de las holguras y el hecho de que el impulsor original ya se había recortado una vez. Este artículo te ofrece el mapa de ingeniería para evitar ese escenario. Aprenderás qué...